No es un cactus, no es un pino … es una antena de telefonía celular

La gran demanda del uso de celulares requiere un gran número de torres o antenas telefónicas, sin embargo no son nada agradables a la vista y suelen malograr lo que podrían ser un bonito paisaje. De hecho muchas personas piensan que vivir, trabajar o ir a la escuela cerca de una torre de telefonía celular podría aumentar el riesgo de cáncer u otros problemas de salud. Es por eso que a las empresas de telecomunicaciones se les ocurrió la brillante idea de utilizar torres camufladas de árboles, postes de madera, depósitos de agua o torres de iglesias.

Por siete años, Robert Voit ha viajado alrededor del mundo fotografiando estos extraños árboles, incluyendo un pino falso, una palma, y en Arizona un cactus.

 

Ahora me pregunto, cuantas veces habré pasado por una de estas torres camufladas y yo ni cuenta?